En el país, el acceso al aire acondicionado sigue siendo limitado y su tasa de penetración es inferior al 5%, por lo que gran parte de la población recurre a espacios abiertos para descansar durante la noche. Esta práctica se ha vuelto común en diversas regiones, especialmente durante las olas de calor, cuando las temperaturas permanecen elevadas incluso después del atardecer.