Desde el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, sus hijos Andy, Bobby y José Ramón López Beltrán han sido señalados públicamente por presuntos actos de corrupción y posibles casos de enriquecimiento ilícito. Los señalamientos han generado cuestionamientos sobre el contraste entre su estilo de vida y el discurso de austeridad promovido durante la administración de su padre.
Las acusaciones han sido objeto de investigaciones y debate público, aunque los señalamientos no equivalen por sí mismos a una sentencia ni prueban la comisión de un delito. El tema continúa generando controversia política debido a la exposición pública de los hijos del expresidente y a las críticas relacionadas con el principio de austeridad republicana.