Durante su gestión y en distintas apariciones públicas, Carlos Manzo realizó constantes denuncias sobre presuntos actos de corrupción dentro de los principales círculos de Morena en Michoacán, asegurando que existían irregularidades que debían ser investigadas.
En sus declaraciones, el entonces alcalde de Uruapan señalaba públicamente a los presuntos responsables, identificándolos por nombre y apellido, postura que lo convirtió en una de las voces más críticas dentro del escenario político estatal.