El Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria reportó 101 muertes autoinfligidas en cárceles de México durante 2025, frente a las 47 registradas en 2024, un aumento del 114 por ciento.
Del total, 82 casos ocurrieron en centros penitenciarios estatales y 19 en instalaciones federales. La Ciudad de México encabezó los reportes estatales, con 13 casos, seguida de Michoacán, con ocho.
Además, la CNDH identificó a cientos de personas privadas de la libertad con posibles factores de riesgo, entre ellos depresión, ansiedad y trastornos relacionados con el consumo de sustancias.













