El buque SS Mont-Blanc, cargado con casi 3,000 toneladas de explosivos de la Primera Guerra Mundial, detonó con una fuerza cercana a 3 kilotones de TNT, provocando una devastadora onda expansiva y un tsunami de 18 metros. El desastre de Halifax marcó un antes y un después en la seguridad marítima y el transporte de mercancías peligrosas.










