El balance más reciente eleva a 1,356 las personas fallecidas y cerca de 5 mil desaparecidas tras las inundaciones y deslaves registrados el pasado 26 de agosto, cerca de la frontera con China.
Entre los desaparecidos hay al menos 587 extranjeros. Hasta ahora, solo 98 cuerpos han sido entregados a sus familias debido a las dificultades para identificar los restos.