Tras días de lluvias torrenciales, la presa La Tenería colapsó y liberó millones de metros cúbicos de agua, lodo y escombros que arrasaron barrios, destruyeron viviendas y dejaron a la ciudad sumida en la oscuridad. La inundación de 1933 en San Luis Potosí transformó para siempre la memoria de la capital potosina y marcó un punto de inflexión en su desarrollo urbano y en las medidas de protección ante desastres naturales.