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¿México será el siguiente? La ciencia responde tras los terremotos en Venezuela, Colombia y Japón

Los recientes terremotos en Colombia, Venezuela y Japón reavivaron una pregunta que cada septiembre vuelve a México; ¿podría ocurrir otro gran sismo? Esto dice la ciencia.

Los terremotos registrados recientemente en Colombia, Venezuela y Japón han vuelto a poner el tema sísmico bajo los reflectores. En México, la preocupación aumenta de cara a septiembre, un mes marcado por los devastadores sismos del 19 de septiembre de 1985 y 2017. Sin embargo, no existe evidencia científica que permita afirmar que México tendrá un terremoto de magnitud durante septiembre de 2026, ni que los movimientos registrados en otros países sean una señal de que un sismo está por ocurrir en territorio mexicano.

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¿México podría tener un terremoto en septiembre de 2026?

Si es posible, pero no porque sea septiembre ni por los recientes terremotos ocurridos en otros países. México se encuentra en una zona de elevada actividad sísmica debido a la interacción de las placas tectónicas de Norteamérica, Cocos, Rivera, Pacífico y Caribe. Por esta razón, un sismo puede ocurrir prácticamente en cualquier momento del año.

La ciencia actualmente no cuenta con un método confiable para anticipar el día, el lugar y la magnitud de un terremoto. El Servicio Sismológico Nacional mantiene la advertencia de que los sismos no pueden predecirse

De igual forma no existe evidencia que permita establecer que los terremotos recientes de Colombia, Venezuela y Japón provoque o anuncien un próximo gran sismo en México. Que varios movimientos telúricos ocurran en distintos países no significa que exista una cadena sísmica capaz de anticipar dónde será el siguiente.

¿Por qué septiembre está relacionado con los grandes sismos en México?

La preocupación tiene un fuerte componente histórico. México ha sufrido terremotos destructivos durante septiembre, particularmente los ocurridos el 19 de septiembre de 1985 y 2017.

Estas coincidencias han hecho que septiembre sea considerado por muchas personas como un mes especialmente peligroso. Sin embargo, especialistas en el tema han señalado que septiembre no concentra una actividad sísmica mayor que otros meses.

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