Relojeros, zapateros y artesanos mantienen viva la tradición de reparar y restaurar, una práctica que fortalece la identidad local y, al mismo tiempo, apuesta por la economía circular al reducir residuos y prolongar la vida útil de los objetos.
Relojeros, zapateros y artesanos mantienen viva la tradición de reparar y restaurar, una práctica que fortalece la identidad local y, al mismo tiempo, apuesta por la economía circular al reducir residuos y prolongar la vida útil de los objetos.