La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, arremetió contra el morenismo y exigió romper presuntos pactos con la delincuencia organizada. La mandataria estatal señaló directamente al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, asegurando que existen elementos suficientes para que enfrente a la justicia, lo que incrementó la tensión política entre ambas administraciones.