Los expertos señalan que un padre con problemas de salud mental no atendidos suele manifestar su frustración a través de la irritabilidad, el aislamiento o problemas de salud física como hipertensión y trastornos del sueño. Por ello, colectivos de salud mental están aprovechando la víspera del Día del Padre para concientizar a las familias sobre la necesidad de abrir espacios de diálogo seguro en casa, donde papá pueda expresar su vulnerabilidad sin ser tachado de débil.