Proyectado por el insigne arquitecto José Noriega bajo el gobierno del general Carlos Díez Gutiérrez, el inmueble destaca por su severa fachada de cantera rosa local de estilo neoclásico, coronada por un pórtico de columnas corintias.
Su elemento estructural más ambicioso es una cúpula monumental metálica, revestida con láminas de cobre y rematada por la escultura de la Águila de la Victoria, cuya ingeniería garantizó una acústica acústicamente limpia en la sala principal con capacidad original para más de 1,400 espectadores.













