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“Fueron 50 veces”: ginecólogo inseminó a pacientes con su PROPIO ESPERMA sin que lo supieran; una prueba de ADN lo descubrió

Una prueba genética realizada décadas después de los tratamientos de fertilidad destapó una historia que involucra a decenas de familias.

“Fueron 50 veces”: ginecólogo inseminó a pacientes con su PROPIO ESPERMA sin que lo supieran; una prueba de ADN lo descubrió

Donald Cline, un ginecólogo de Indianápolis, atendió a mujeres que buscaban quedar embarazadas mediante inseminación artificial entre 1974 y 1987. Durante años, sus pacientes creyeron que el procedimiento utilizaba esperma de un donante anónimo. Sin embargo, una investigación posterior reveló que Cline había utilizado su propio esperma en múltiples ocasiones sin informarles. El caso comenzó a salir a la luz en 2014, cuando una de las hijas biológicas de Donald Cline, realizó una prueba genética mediante un instituto especializado.

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Los resultados mostraron conexiones familiares inesperadas y permitieron identificar a numerosos medios hermanos que desconocían de su vínculo. De acuerdo con las investigaciones y pruebas de ADN posteriores, se identificaron al menos 94 hijos biológicos de Cline. Cuando fue confrontado en 2016, el médico reconoció haber utilizado su propio esperma unas “50 veces”.

¿Qué revelaron las pruebas de ADN sobre el ginecólogo Donald Cline?

Los análisis genéticos permitieron conectar a personas de distintas familias y establecer relaciones biológicas que no conocían. Algunos de los descendientes descubrieron que varios de sus medio hermanos vivían relativamente cerca, incluso a menos de 40 kilómetros de distancia. La información también permitió reconstruir parte del alcance de los tratamientos realizados durante los años en que Cline ejercía.

¿Por qué Donald Cline no fue encarcelado por las inseminaciones?

Cuando ocurrieron los procedimientos, Indiana no contaba con una legislación específica que penalizara el fraude relacionado con tratamientos de fertilidad de esta naturaleza. Cline fue acusado y condenado por obstrucción a la justicia después de mentir durante una investigación. Recibió una pena suspendida y no pasó tiempo en prisión. El caso posteriormente contribuyó al debate legislativo en Indiana sobre el consentimiento y el fraude en tratamientos de fertilidad.

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