Durante meses, el ejemplar se integró de forma cotidiana a la rutina escolar, caminando por los pasillos, ingresando a las aulas durante las lecciones e interactuando de manera pacífica con los estudiantes en el patio de juegos sin manifestar agresividad ni temor.
La singular conducta del ave lo convirtió rápidamente en un ícono de la cultura popular en el país asiático, inspirando documentales, libros infantiles y una adaptación cinematográfica animada.