Una regla sencilla para saber si tus mascotas tienen frío: si hace demasiado frío para ti, probablemente también lo haga para ellas.
La principal amenaza es la hipotermia, que ocurre cuando el cuerpo se enfría peligrosamente por una exposición prolongada, y sus señales son temblores incontrolables, letargo, respiración superficial y piel pálida o azulada.













