Los permisos para nuevos desarrollos de vivienda pueden tardar entre seis meses y hasta un año, dependiendo del municipio.
Los desarrolladores deben cumplir con distintos dictámenes, permisos y requisitos antes de obtener las autorizaciones para comenzar sus proyectos.
El sector de la vivienda pide agilizar estos procesos, no eliminar los requisitos, sino reducir los tiempos de espera.












