Desde la perspectiva de la mecánica de materiales y la fisiología animal, la presencia de un lazo inelástico genera un fenómeno de constricción mecánica continua sobre la región cervical del reptil.
Con cada movimiento de natación o intento de inmersión, la tracción incrementa la tensión sobre la superficie del cuello, comprimiendo las vías respiratorias e interrumpiendo el flujo vascular de la carótida y la yugular.












