Al acercarse para averiguar qué estaba provocando la congestión, descubrieron que el motivo eran dos de estos roedores que se encontraban en medio de la vía.
Las marmotas se enfrentaban mientras permanecían sobre sus patas traseras, empujándose y lanzándose golpes con las patas delanteras.
El peculiar enfrentamiento obligó a los vehículos que circulaban por el camino a disminuir la velocidad y esperar mientras los animales continuaban con su disputa en plena carretera.













