El empate entre Japón y Países Bajos desató una auténtica fiesta en el famoso cruce de Shibuya, en Tokio. Cientos de aficionados cantaron, saltaron y ondearon banderas durante los cambios de semáforo, regresando a las banquetas cuando los vehículos retomaban la circulación. Las imágenes se hicieron virales por mostrar una celebración multitudinaria marcada por la disciplina de los hinchas japoneses.