Aunque suelen asociarse a la misma época, Cleopatra y las pirámides estuvieron separadas por casi 2 mil 500 años. En contraste, entre la muerte de la reina egipcia y el alunizaje de 1969 transcurrieron menos de dos mil años. El dato se ha viralizado por mostrar la enorme duración de la civilización egipcia y cambiar la percepción sobre la historia antigua.