Especialistas señalan que algunos contenidos generados con inteligencia artificial presentan errores en manos, dientes, ojos, sombras o textos. También pueden aparecer movimientos poco naturales y fondos inconsistentes en videos virales que circulan en redes sociales. Ante esto, recomiendan revisar la fuente original antes de compartir imágenes o videos cuya autenticidad no esté confirmada.