La tecnología aplicada al rescate acuático sigue avanzando con el desarrollo de drones capaces de transportar dispositivos de flotación hasta víctimas en riesgo de ahogamiento. Gracias a sistemas de localización y navegación de alta precisión, estos equipos pueden reducir significativamente los tiempos de respuesta. Especialistas consideran que podrían convertirse en una herramienta clave para salvar vidas en playas y cuerpos de agua.