El diagnóstico del animal era meteorismo agudo, una condición médica donde el estómago o los intestinos se llenan de gases debido a una fermentación acelerada de los alimentos. Si no se trata a tiempo, el abdomen se expande de tal forma que aplasta los pulmones del animal, provocándole la muerte por asfixia en cuestión de minutos.
La medicina rural combina las leyes de la física y la química para resolver emergencias extremas en cuestión de segundos.