Los famosos GloFish fueron desarrollados a partir de investigaciones en las que científicos incorporaron un gen fluorescente de medusas al ADN de pequeños peces. Aunque hoy son populares como mascotas, originalmente fueron creados para detectar contaminantes en el agua mediante cambios en su fluorescencia. El proyecto se convirtió en uno de los primeros ejemplos de animales modificados genéticamente con fines científicos.