Un niño en edad preescolar se acercó de más al autómata, recibiendo de lleno un brutal impacto que lo dejó tendido en el suelo.
Este incidente ha encendido las alarmas internacionales entre los expertos de la industria tecnológica, abriendo un intenso debate sobre las nulas medidas de control de multitudes cuando se realizan demostraciones públicas con inteligencia artificial y robótica pesada.