Los monitoreos hidrológicos muestran concentraciones que, en diversos sectores de la red, superan los límites recomendados para el consumo humano debido a las características geológicas del subsuelo y la sobreexplotación histórica de los mantos acuíferos subterráneos.
Que el recurso hídrico que abastece a miles de hogares contenga elementos potencialmente tóxicos deja al descubierto la negligencia histórica en la gestión ambiental y el agotamiento de fuentes de agua seguras.













