Las diferencias de opinión forman parte de cualquier democracia, pero el debate actual gira en torno a si un gobierno debe promover el rechazo hacia un medio de comunicación. La polémica relacionada con TV Azteca ha provocado reacciones de legisladores, periodistas y organizaciones civiles, quienes han expresado distintas posturas sobre los límites del poder frente a la prensa. El caso también reavivó la conversación sobre libertad de expresión y pluralidad informativa en México.











