Un puesto de venta de pirotecnia instalado a las afueras del panteón municipal de Xilitla estalló de manera repentina en pleno 2 de noviembre, desencadenando una violenta reacción en cadena de detonaciones que arrasó con los puestos contiguos y terminó por incendiar varios vehículos estacionados en los alrededores.
Las ráfagas de fuego y el humo espeso desataron la estampida de decenas de familias y turistas que abarrotaban el lugar, dejando un saldo de cuatro personas lesionadas —una de ellas trasladada de urgencia al hospital— y obligando al ayuntamiento a cancelar de golpe el Festival de Globos de Cantoya programado para la noche.













