Skip to main content

Vientos de casi 100 km/h devastan infraestructura; ¿en dónde ocurrió?

Un escenario de destrucción y angustia paralizó a miles de habitantes luego de que un implacable frente de tormentas y ráfagas azotara la región

En municipios como Maringá y Marquinho, la furia del clima arrancó árboles desde la raíz, destrozó los techos de decenas de viviendas, hospitales y escuelas bajo potentes granizadas, y dejó zonas enteras a oscuras tras el colapso de las redes eléctricas.

La violenta tempestad obligó a las autoridades locales a decretar el estado de emergencia y calamidad pública para movilizar recursos a contrarreloj, mientras las familias intentaban resguardarse entre escombros, calles totalmente bloqueadas y estructuras al borde del colapso.

CONTENIDO RELACIONADO