El gobierno de Estados Unidos reaccionó al regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa con un contundente mensaje.
Y es que un portavoz del Departamento de Estado habló ante medios de comunicación y mencionó que: “el Cártel de Sinaloa no podría operar sin la ayuda de funcionarios corruptos”.
El funcionario estadounidense también acusó al grupo de introducir drogas letales en territorio de Estados Unidos y recordó que Washington lo considera una organización terrorista designada.