Según datos oficiales, los centros penitenciarios de San Luis Potosí operan con una sobrepoblación del 120%, una situación que ha generado la necesidad de ampliar la capacidad del sistema.
Entre los factores señalados se encuentran el aumento de detenciones y una mayor permanencia de personas privadas de la libertad.
Como medida para reducir la saturación, se realizan traslados a penales federales. En lo que va del año, más de 100 internos han sido enviados a estos centros.













