Tras una jornada de celebraciones que reunió a cientos de personas en uno de los puntos más emblemáticos de la Ciudad de México, Paseo de la Reforma amaneció con una escena que contrastó con el ambiente festivo de horas antes: grandes cantidades de basura acumuladas a lo largo de la vialidad.
La situación obligó a los servicios de limpieza a desplegar un operativo que se extendió por más de 24 horas, con cuadrillas trabajando de forma continua para retirar residuos sólidos, limpiar banquetas y dejar nuevamente transitable la zona.
De acuerdo con trabajadores encargados de las labores de saneamiento, uno de los puntos que más llamó la atención fue la comparación con el comportamiento de aficionados japoneses, quienes en distintos eventos han sido reconocidos internacionalmente por mantener limpios los espacios públicos pese a las concentraciones masivas.