Durante las décadas de los noventa y principios de los dos mil, diversas colonias de San Luis Potosí fueron identificadas por la presencia de grupos pandilleriles. Con el paso de los años, las autoridades han señalado que muchas de estas agrupaciones desaparecieron, cambiaron de nombre o perdieron presencia, mientras que la estrategia de seguridad se ha enfocado en perseguir los delitos y no la pertenencia a una pandilla.