En la secuencia difundida en redes sociales, lo que parecía ser una acalorada discusión tomó un giro completamente cómico cuando ambos individuos comenzaron a soltarse “manotazos” con evidente frustración, chocando torpemente sus enormes cabezas de hule mientras intentaban alcanzarse desesperadamente con los brazos diminutos e inútiles característicos del famoso depredador prehistórico.