El Congreso mexicano avanza hacia una ley general para regular la inteligencia artificial, que podría concretarse a finales de 2026.
Especialistas y legisladores plantearon que la regulación debe establecer principios generales, distinguir entre sistemas de mayor riesgo y permitir reglas específicas para sectores como salud, educación y finanzas.
Durante un análisis realizado en la UNAM, también se señaló que México necesita definir qué capacidades tecnológicas quiere desarrollar y cómo impulsará aplicaciones propias.












