La tranquilidad nocturna de la calle John F. Kennedy se rompió por completo cuando dos individuos se aproximaron de manera sospechosa y premeditada hacia una camioneta particular que se encontraba estacionada a la orilla de la banqueta.
Con una agilidad que denota práctica constante, los sospechosos comenzaron a aflojar los birlos de los neumáticos para colocar pesados tabiques de concreto debajo del chasis, intentando sostener la estructura suspendida mientras despojaban al vehículo de sus cuatro rines.