Octubre trae una lluvia de estrellas con un origen muy especial.
Las Oriónidas están activas desde el 2 de octubre hasta el 7 de noviembre y alcanzan su clímax alrededor del 21 de octubre, con el máximo entre la noche del 21 y el 22.
Lo que llamamos “estrellas fugaces” no son estrellas: son restos de hielo y polvo dejados por el cometa Halley, que se encienden cuando la Tierra atraviesa esos restos.