Un video captado por testigos y viralizado rápidamente en plataformas digitales dejó al descubierto el momento exacto en que dos camiones del transporte urbano circulaban a velocidades extremas, rebasándose de forma agresiva y cerrándose el paso descaradamente en medio del tráfico habitual de la zona turística.
La falta total de pericia y la imprudencia absoluta de ambos conductores transformaron el trayecto nocturno en una montaña rusa de alto riesgo, donde el chillar de los frenos y los bruscos giros del volante mantenían a los pasajeros aferrados a los asientos, temiendo lo peor ante un eventual choque de alcance o un volcamiento sobre el pavimento mojado.