Las escuelas de San Luis Potosí mantienen bajo revisión sus protocolos de seguridad para actuar ante distintas situaciones de riesgo.
Durante el ingreso, madres, padres y tutores deberán permanecer con los menores hasta que el plantel abra sus instalaciones.
A la salida, los alumnos solo podrán ser entregados a personas autorizadas y no a quienes se encuentren bajo los efectos del alcohol o alguna sustancia.