Montículos de llantas inservibles, electrodomésticos desvalijados, plásticos en descomposición y muebles podridos se apilan a la intemperie a escasos metros de los transeúntes, generando un impacto visual deprimente y un foco de infección.
Montículos de llantas inservibles, electrodomésticos desvalijados, plásticos en descomposición y muebles podridos se apilan a la intemperie a escasos metros de los transeúntes, generando un impacto visual deprimente y un foco de infección.