La presencia inesperada de los animales silvestres, conocidos por su comportamiento territorial y su reacción defensiva ante la presencia de perros, provocó la huida apresurada de la mujer por los senderos del parque público.
El percance no pasó a mayores gracias a la rápida intervención de otros visitantes que se encontraban en el lugar, quienes unieron esfuerzos haciendo ruidos e interponiéndose para ahuyentar a la manada hacia la maleza, permitiendo que la ciudadana y su mascota salieran ilesas del encuentro.