Un joven viajaba completamente expuesto, sentado en la estructura exterior trasera destinada al soporte de la llanta de refacción de la unidad en pleno movimiento a alta velocidad.
Al percatarse de las señas y los cláxons del conductor particular, el chofer del transporte público procedió a detener la marcha sobre el acotamiento para hacer descender al involucrado, evitando así una caída que habría resultado fatal sobre el asfalto.