El precio del huevo, un pilar indiscutible en la canasta básica de las familias mexicanas, ha registrado una caída tan drástica como inesperada. En distintas centrales de abasto, tianguis y mercados populares del país, el cartón de 30 piezas —que llegó a rozar los 100 pesos en meses anteriores— comenzó a ofertarse en esta quincena entre los 40 y hasta los 35 pesos mexicanos.
Esta reducción de hasta el 50 por ciento en el costo ha tomado por sorpresa a los consumidores, pero también encendió las alarmas rojas entre organismos empresariales y cámaras industriales, quienes miran con desconfianza este abaratamiento.
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¿Contrabando o sobreproducción? Las sospechas del sector
Representantes comerciales en estados como Veracruz y Nuevo León levantaron la voz ante la posibilidad de que esté ingresando al mercado nacional productos de procedencia irregular. El argumento es simple: los precios actuales son "demasiado bajos" para sostenerse bajo las condiciones normales del mercado mexicano.
Al respecto, Juan Manuel García González, vicepresidente de la Canacintra para la región Golfo, urgió al Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) a investigar la situación para descartar riesgos sanitarios. El empresario admitió que, aunque México cuenta con normas estrictas, existen vulnerabilidades operativas en las aduanas: "Por contrabando han pasado elefantes", advirtió.
Pese a los rumores que apuntaban a la supuesta entrada de cargamentos desde Asia, especialistas del sector avícola descartaron casi por completo que el huevo provenga de China. Explicaron que el traslado marítimo desde ese continente tarda cerca de 60 días, un tiempo que supera por mucho la vida útil del huevo fresco, la cual ronda entre los 21 y 28 días.
El verdadero motivo: Calor y sobreoferta nacional
De acuerdo con los datos de la Unión Nacional de Avicultores, la verdadera razón de este desplome responde a dos factores internos muy claros:
- Sobreproducción: Tras superar los agresivos brotes de influenza aviar de años pasados, las granjas mexicanas incrementaron de forma masiva su producción para recuperar los niveles de abastecimiento, lo que generó una fuerte sobreoferta en el mercado.
- Las altas temperaturas: El intenso calor que azota a gran parte de la República Mexicana acelera el deterioro del blanquillo. Esto obliga a los productores y distribuidores a rematar el producto a marchas forzadas para evitar pérdidas totales.
Mientras el sector empresarial presiona a las autoridades federales para que refuercen la vigilancia sanitaria y aduanera en las fronteras, los bolsillos de los consumidores mexicanos finalmente respiran un alivio.
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