Esta interacción física fortalece el capital social vinculante y activa la empatía directa, creando redes de resiliencia capaces de proteger a jóvenes y adultos mayores ante crisis económicas o climáticas.
Esta interacción física fortalece el capital social vinculante y activa la empatía directa, creando redes de resiliencia capaces de proteger a jóvenes y adultos mayores ante crisis económicas o climáticas.