La tranquilidad de la jornada bancaria se rompió violentamente cuando sujetos armados irrumpieron de manera sorpresiva en las instalaciones del establecimiento con la intención de sustraer el dinero en efectivo del lugar.
En medio de la confusión y el pánico que se apoderó de los clientes y empleados dentro del inmueble, el uniformado de 34 años, quien se encontraba disfrutando de su día de permiso y vistiendo ropa de civil, fue interceptado por los agresores.













