Años más tarde, el mito se renovó con videos virales de misterio como el código “1444”, hilos de comentarios que advertían no reproducir ciertos archivos porque traían maldiciones o la famosa leyenda del “Video de la carita sonriente” que supuestamente te apagaba la computadora.
Miles de chavos pasaban la madrugada pegados a la pantalla con la luz apagada, retándose a aguantar el video completo mientras el volumen de la bocina les ponía la piel de gallina.