Lo que empezó como un experimento geek ahora es el accesorio de culto más viral de las calles, demostrando que la privacidad se ha convertido en el nuevo lujo del siglo veintiuno. Déjanos saber en los comentarios: ¿comprarías una de estas playeras para hackear las cámaras de tu ciudad, o eres de los que piensan que el que nada debe, nada teme ante la inteligencia artificial?