Vivimos en una época tan ridículamente hiperconectada e invadida por notificaciones e inteligencias artificiales, que el verdadero estatus social ya no es viajar en un jet privado, sino tener el dinero suficiente para desaparecer del mapa y comprar un maldito segundo de paz. Déjanos saber en los comentarios: ¿pagarías una fortuna para que te quiten el celular por una semana?