Este impresionante registro no solo es un espectáculo visual que te vuela la cabeza, sino también un recordatorio del peligro silencioso que acecha en el espacio exterior y de cómo la Luna absorbe los golpes que bien podrían terminar en nuestro planeta. Los científicos ya analizan el destello para calcular el tamaño del nuevo cráter que se formó tras la colisión.