Caminar por terrenos baldíos y calles de las colonias periféricas se ha convertido en un riesgo diario para las familias, quienes deben esquivar a jaurías de perros en situación de calle que deambulan hambrientos y a la defensiva.
TE PUEDE INTERESAR: Puestos de comida SIN HIGIENE amenazan la salud de familiares de pacientes; ¿un peligro a la puerta del hospital?
La presencia de estos grupos de animales sin dueño ya ha desatado múltiples ataques y mordeduras graves a adultos y niños que se dirigen a la escuela o a los comercios locales, generando un clima de inseguridad permanente entre los habitantes de la zona.













